Amics de la Terra se ha sumado hoy «al 100%» a las reclamaciones y críticas del Institut d’Estudis Eivissencs sobre el abandono del Parc Natural de ses Salines.
Así, indican que el control y la vigilancia de las actividades turísticas y de explotación empresarial «son prácticamente inexistentes», y ningún visitante recibe la más mínima indicación de que se trata de un espacio protegido de gran valor. «Incluso, Amics de la Terra ha recibido comentarios de algunos visitantes en los dos centros de interpretación (Can Marroig y Sant Francesc) que se sorprenden por el estado de degradación del Parc natural y por las actividades que allí se permiten», afirman.
Y es que, al igual que el IEE, se muestran preocupados por la absoluta falta de control del acceso al parque, del tránsito de vehículos y de los aparcamientos.
«La vigilancia de actividades no autorizadas es insuficiente, las playas están desbordadas, sin controles de aforo, no existen controles adecuados sobre el fondeo, con un exceso de embarcaciones y los «quioscos» se han transformado en beach clubs y discotecas al aire libre, con fiestas y música a todo volumen», lamentan.
También coinciden en los problemas que generan para la fauna: «se pasean perros sueltos dentro del área de los estanques y otros lugares donde anidan aves protegidas y no hay un control efectivo sobre las colonias de gatos, serpientes, plantas invasoras y un largo etcétera», añaden.
A todo ello suman el abandono generalizado de las vallas de protección y regeneración dunar, así como una señalización insuficiente.
«Dejar este espacio a merced de empresas privadas y concesionarios nos ha llevado a la situación actual de deterioro y descontrol, lo que, sumado a la ausencia de una gestión efectiva y a la falta de inversión en recursos humanos y económicos, nos hace pensar que, por parte del Govern Balear, no hay ningún interés ni voluntad de conservar este espacio tan importante», lamentan.
Se trata, recuerdan, «de uno de los lugares más excepcionales del Mediterráneo, un patrimonio natural que debería ser motivo de orgullo —y no de vergüenza— para ibicencos y formenterenses»
Remarcan que este emblemático espacio, de especial importancia patrimonial y ambiental cuenta con diversas normativas de protección ambiental, entre ellas, el estatus de Parc natural, la pertenencia a la Red Natura 2000 de la Unión Europea y su inclusión en la lista RAMSAR como zona húmeda de importancia internacional.
y nuestros politicos tocandose los cojones