Tras las manifestaciones por el derecho a la vivienda que tuvieron lugar en otoño, 40 ciudades españolas, incluidas Ibiza y Palma, acogerán este sábado nuevas movilizaciones bajo el lema ‘Acabemos con el negocio de la vivienda’ en las que exigirán una bajada inmediata del 50 % en los alquileres y acabar con el «chollo» de los rentistas.
El Sindicato de inquilinos de Ibiza y Formentera es una de las muchas entidades que se suma a la convocatoria estatal que tomará las calles mañana sábado.
En Ibiza, la convocatoria se desarrollará en forma de una manifestación que saldrá a las 12 horas del Consell Insular y que recorrerá algunas de las calles principales de Vila.

«En esta movilización culminan -pero no terminan- meses de organización interna ya pie de calle de los diferentes sindicatos inquilinos que llevan años organizándose en territorio español y han conseguido formar alianzas con otros movimientos sociales como entidades feministas, ecologistas o sindicales», destacan en el comunicado de convocatoria.
En Ibiza, por ejemplo, la manifestación cuenta con el apoyo de los sindicatos CGT, UGT y CCOO, el movimiento por el decrecimiento turístico Canviem el Rumb o la Comissió 8M que pidió explícitamente la asistencia a la manifestación durante la lectura del manifiesto del 8M de este año.
Los objetivos de esta manifestación son, en términos generales, «hacer una demostración de fuerza de la organización de inquilinos e inquilinas, hacer pública la intención de seguir defendiendo el derecho de todas las personas a tener una vivienda y seguir denunciando a las instituciones y los mecanismos legislativos y mercantiles que a día de hoy siguen vulnerando flagrantemente este derecho y condenando a familias enteras a una situación dramática».
De manera más concreta, las medidas que se reclaman son una bajada del 50% del coste de los alquileres, contratos de alquiler indefinidos, el aumento del parque público de vivienda, la disolución de la SAREB y la desarticulación de los llamados grupos de «desokupación». También se añaden dos demandas que en Ibiza, por ser uno de los territorios más gravemente afectados por la turistificación de todo el estado, podrían suponer un cambio importante: la recuperación de viviendas vacías, turísticas o que están en «alquiler de temporada» para devolverlas a su uso residencial y poner fin a la compra especulativa y al mercadeo con un derecho básico.
Llamamiento nacional
Los sindicatos de inquilinos, junto a una decena de organizaciones que forman parte del movimiento por el derecho a la vivienda, hacen un llamamiento para tomar las calles este 5 de abril en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga o Valencia, y advierten de que «solo las huelgas de alquileres y la organización sindical acabará con el negocio de la vivienda».
«El rentismo no es legítimo. Nos están robando y nos vamos a organizar en cada barrio, en cada calle y en cada municipio de Madrid», apuntan los sindicatos de inquilinos, que cargan en sus reclamas, entre otros, contra la Asociación de propietarios de Viviendas en Alquiler (Asval) que preside Helena Beunza, quien fuera secretaria general de Vivienda en el primer Gobierno de Pedro Sánchez.
También dirigen sus críticas contra inmobiliarias, portales, plataformas de alquiler turístico como Airbnb, empresas de servicios como Alquiler Seguro -a la que el Ministerio de Consumo ha abierto un expediente sancionador por supuestas prácticas abusivas en la gestión de alquileres- y contra el Gobierno, a quien acusan de ponerse del lado de los que denominan «rentistas» y no hacer nada para frenar la especulación.
CCOO y UGT han hecho público su apoyo a las manifestaciones promovidas y sostienen en un manifiesto que las políticas de vivienda aplicadas durante décadas son directamente corresponsables de que millones de personas no puedan acceder a una vivienda digna, así como del empobrecimiento de la clase trabajadora, que debe destinar gran parte de su salario al pago de alquileres e hipotecas a precios «desmedidos».
Las dificultades de acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes, la falta de producto para atender la demanda y el encarecimiento de los precios, han situado la vivienda en un asunto central del debate político y social sin que, pese al clamor de todos los agentes del sector, se haya alcanzado aún un pacto de Estado que trascienda de ciclos electorales y aborde desde el consenso este problema con una visión a largo plazo.
Mientras el Banco de España calcula que hacen falta cerca de medio millón de viviendas, el sector denuncia la falta de suelo finalista y el bloqueo de la reforma de la ley de suelo, la falta de agilidad en los trámites y licencias ante la excesiva burocracia o la elevada carga impositiva que soporta la vivienda, donde un 25 % son impuestos.
El Ejecutivo, que ha promovido una empresa pública de vivienda y suelo, defiende la eficacia de la ley de vivienda y su control de precios y tiene el foco puesto en la vivienda de alquiler asequible, en controlar los alquileres de corta duración, entre ellos los turísticos, ante el abuso que se estaba produciendo, trabaja en un paquete fiscal para incentivar la rebaja de los alquileres y desincentivar la compra de extranjeros no residentes y mantiene su bono de alquiler joven, así como los avales para la compra.
Al detalle: Qué demandan los convocantes
Los convocantes de este sábado reclaman contratos de alquiler indefinidos (medida que acaba de rechazarse en el Senado al entender que supone la vuelta del modelo franquista), que se recuperen las viviendas vacías, turísticas y en alquiler de temporada, que se prohíba la compra de vivienda si no es para vivir en ella o se «desarticulen» los grupos de desokupación. También la ampliación del parque público de vivienda, pero no a través de la construcción masiva sino de la vuelta al parque público de la vivienda de Sareb y de expropiaciones.
Advierten de que las huelgas de alquiler -que consisten en dejar de pagar las rentas- como las ya iniciadas contra La Caixa y Nestar-Azora, que están entre los mayores caseros de España, serán clave en esta «estrategia de lucha».
Redacción / EFE