La aparatosidad de las llamas y la cercanía a la carretera de entrada a Sant Antoni levantó todas las alarmas ayer pero, finalmente, la intervención de Bomberos con la colaboración de Protección Civil, Policía Local y Guardia Civil de Sant Antoni consiguió atajar el incendio sin más afectaciones ni daños personales.
El solar, repleto de rastrojos y cañas, ubicado en la entrada del pueblo de Sant Antoni junto a la rotonda del supermercado Lidl, comenzó a arder sobre las 19.30 horas de ayer martes y afectó finalmente a unos 2.000 metros cuadrados.





Dos autobombas y siete bomberos del parque insular acudieron al lugar mientras decenas de curiosos se aproximaban, algunos a muy pocos metros, para ver el ‘espectáculo’ a pesar de la peligrosidad.
Por el momento no han trascendido las causas del siniestro pero el solar está junto a la acera, y estaba repleto de rastrojos, malas hierbas, cañas y basura.