La falta de vivienda motivada por los altos precios de los alquileres y de los inmuebles en venta ha reunido hoy a unas 300 personas en la manifestación celebrada en Ibiza y que se ha replicado en otras 39 ciudades españolas en las que se ha reivindicado también el derecho a poder acceder a una vivienda digna.
En la isla, esta situación se ha visto agravada en los últimos años por el número de alquileres turísticos ilegales, que sigue siendo muy elevado a pesar de las medidas adoptadas por las diferentes administraciones locales para luchar contra esta práctica.
La concentración ha sido organizada por el Sindicato de Inquilinas de Ibiza y Formentera y su portavoz, Daniel Granda, cree que en Ibiza no solo se debe perseguir y acabar con los alquileres turísticos ilegales, sino «que se tiene que prohibir también cualquier tipo de alquiler turístico, incluso el legal», ha señalado.
Sobre la participación, que no ha sido muy elevada a pesar de que la falta de vivienda en Ibiza supone un serio problema que afecta a miles de personas, ha indicado que en un sitio pequeño este, «mucha gente se echa atrás y decide no participar porque tienen mucho miedo a ser señalada tanto por propietarios como por inmobiliarias y que se les niegue el acceso al mercado de alquiler».
No cree que algunas de sus reivindicaciones, como que los contratos de alquiler sean indefinidos o que se prohíba a los grupos ‘antiokupación’, haya restado asistencia. «Sinceramente, no, puesto que mucha gente que vive de alquiler sabe que se expone a que cualquier día baje a comprar pan y cuando vuelva a su vivienda se encuentre a un matón de ‘desokupa’ en su casa», ha comentado Granda.
«Ibiza no es de los especuladores, ni de los turistas, Ibiza es de la gente que se levanta por la mañana para ir a trabajar y no nos la quitaran», han señalado durante la lectura del manifiesto antes de la salida de la marcha delante de la sede del Consell Insular. En el mismo se han atacado también las políticas de vivienda impulsadas desde la máxima institución insular, el Govern balear y el Gobierno de España, que, bajo su punto de vista, «son insuficientes y a veces perjudican a los débiles y protegen a los que abusan de una posición de poder».
Representantes de partidos políticos de izquierda en la isla y de diferentes sindicatos han secundado la protesta, que ha arrancado poco después de las doce y media de la mañana, ha recorrido la Avenida España y ha finalizado en el Mercat Vell, donde se ha llevado a cabo una performance.
Las dificultades de acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes, la falta de producto para atender la demanda y el encarecimiento de los precios, han situado la vivienda en un asunto central del debate político y social sin que, pese al clamor de todos los agentes del sector, se haya alcanzado aún un pacto de Estado que trascienda de ciclos electorales y aborde desde el consenso este problema con una visión a largo plazo.




