Alertados por quejas recibidas de vecinos de Santa Gertrudis, voluntarios de la organización ecologista Amics de la Terra han visitado la zona para estudiar la problemática denunciada, preocupados por los diversos impactos de la contaminación lumínica.

Tras comprobar los hechos, explican que en 2024, Santa Eulària sustituyó las luces de varios campos de fútbol del municipio por iluminación LED con el objetivo de reducir los costes económicos y ambientales, disminuyendo las emisiones hasta cerca de 80 toneladas de CO₂ al año.
«Si bien esta actuación debería haber sido un paso positivo hacia el cumplimiento de los objetivos de las políticas de transición energética, ha dejado mucho que desear en términos de cumplimiento de la Llei Balear 3/2005, de 20 d’abril, de protecció del cel nocturn«, alertan.
La renovación de la iluminación en los campos de fútbol «habría sido una oportunidad perfecta para reducir la contaminación lumínica, tal como exige esta ley, en vigor desde 2005. La normativa especifica claramente que no se puede llevar a cabo una modificación sustancial de un alumbrado exterior que afecte su intensidad y ángulo si no se ajusta a las prescripciones de la ley, la cual exige que la luz emitida por los sistemas de iluminación de las instalaciones deportivas al aire libre no ilumine fuera de estas», recuerdan.
Sin embargo, en contra de los requisitos legales, las nuevas luminarias, «en lugar de iluminar únicamente el interior del campo de fútbol, proyectan luz con mucha más intensidad en todas direcciones, generando un resplandor en el horizonte visible hasta al menos 5 km de distancia«. Además, «provocan intrusión lumínica en viviendas situadas a más de medio kilómetro de distancia y deslumbran y distraen a conductores en varios puntos de carreteras cercanas».
A la organización le parece «incongruente» que los cambios realizados para reducir costes y emisiones de CO₂ hayan ido acompañados «de un aumento innecesario de la potencia lumínica y de la emisión de luz dispersa fuera de la dirección estrictamente necesaria». Ambas acciones «generan un incremento en el consumo eléctrico, cuando se podrían haber realizado cambios para mantener la potencia anterior, limitar la iluminación al espacio deportivo y, al mismo tiempo, reducir el consumo eléctrico», lamentan.
Considerando que el anteproyecto de Reglamento de protección del medio nocturno de la isla de Ibiza fue consensuado con todos los ayuntamientos de la isla en 2023, «resulta incomprensible que Santa Eulària haya ignorado de manera tan flagrante sus obligaciones en materia de reducción de contaminación lumínica», lamentan.
En la misma línea, Agrupació Astronòmica d’Eivissa (AAE) alertaba ayer de que es necesario aprobar “cuanto antes” el reglamento que desde hace 6 años lleva tramitando el Consell de Ibiza para proteger el cielo nocturno. La entidad se ha mostrado “muy preocupada” por el retraso que arrastra esta normativa, de aprobación “urgente e inaplazable”.
Pero la contaminación lumínica, más allá de los efectos que comúnmente imaginamos, como la desaparición de las estrellas en el cielo nocturno, tiene un impacto muy negativo también en la fauna de las áreas rurales afectadas.
Insectos nocturnos, aves, pequeños mamíferos y anfibios pueden sufrir desorientación y deslumbramiento, ver afectados sus ciclos reproductivos, su capacidad de caza o su vulnerabilidad como presas, entre otros efectos. Todo ello puede provocar el abandono de sus hábitats, la muerte por inanición e incluso la extinción de especies, siendo la contaminación lumínica una de las principales causas de la desaparición de insectos nocturnos.
Asimismo, las personas que sufren intrusión lumínica en sus hogares pueden ver alterados sus ritmos circadianos, lo que puede debilitar gravemente su sistema inmunológico o, incluso, aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como obesidad, diabetes o trastornos cardiovasculares. Aunque el campo de fútbol apaga las luces por la noche, la iluminación puede afectar igualmente a personas que duermen temprano y a niños.
Era hora de que alguien se interesase por este tema. Gracias Amics de la Terra! Es una vergüenza la iluminación de este campo de fútbol. Después del buen trabajo que hicieron poniendo unas farolas que alumbran lo justo y hacen que se pueda disfrutar del cielo y de las estrellas, han puesto esta barbaridad, que no solo afecta a los que vivimos a 20 metros, sino a varios kilómetros a la redonda. A ver si prospera la queja y surte algún efecto. Mil gracias de nuevo